¡APO ha sido una bendición increíble para nosotros y para nuestra comunidad! Nos unimos a la familia de APO en junio de 2011, cuando asistimos a un seminario de adopción. No teníamos idea de la cantidad de apoyo y de amistades inestimables que recibiríamos… ¡y lo más importante, nuestro precioso hijo! El amor y la compasión que este ministerio brinda a nuestra comunidad son irreemplazables; he recomendado y continuaré recomendando sus servicios a cualquier persona que desee adoptar, ser voluntaria o que busque ayuda ante un embarazo no planificado.