Estaba atravesando un momento muy difícil, y esta organización me acompañó en todo momento. Tuve la oportunidad de trabajar con Karla, quien, por cierto, es encantadora. Al regresar del hospital tras el nacimiento de mi bebé, me sentía muy deprimida. Me negaba a hablar con nadie porque acababa de dar a mi bebé en adopción. Karla siguió contactándome hasta que estuve lista para hablar de ello. Sin APO, no sé dónde estaría hoy. Estoy muy agradecida por haberlos tenido cuando estaba en mi peor momento, y siempre recordaré al excelente personal.